Muy cerca de Cannes, en Mónaco, Raf Simons presentaba su primera colección Crucero para Christian Dior, y después de su última colección me esperaba algo más. He visto una colección muy Simons y con muy poco de Dior.
Una colección en la que Raf Simons ha seguido las líneas habituales que le caracterizan con un toque más sport y vanguardistas.
Hemos visto prendas oversize y amplias; minitops con pantalones rectos, bandeus y vestidos transparentes, vestidos con largas cremalleras, trajes masculinos…
Las transparencias no me terminan de convencer… El aire futurista y colores metalizados me resultan excesivos.
Es la primera vez que Simons utiliza el encaje y para mí, un gran acierto ya que son prendas preciosas. “Siempre pensé que (el encaje) es demasiado antiguo, demasiado romántico y demasiado frágil. Y de pronto pensé, es un reto hacerlo moderno y osado, y un poco futurista”.
Me quedo con esta selección, para mi lo mejor de esta colección.
Está claro que Simons apuesta por las nuevas clientas de Dior, más jóvenes y atrevidas… Se avecina una nueva era en Dior. Me esperaba algo más, después de su última colección. ¿Qué os parece a vosotras?










































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