>Y continúan las celebraciones nucpciales de William y Catherine, duques de Cambridge, con una fiesta nocturna en el Palacio de Buckingham. La velada ofrecida por el príncipe Carlos, contó con unos 300 invitados y duró hasta la madrugada.Tras la recepción que dieron a sus invitados se retiraron a descansar para la fiesta nocturna y sorprendieron a todos los espectadores en su salida. Eligieron un Aston Martin, propiedad del príncipe Carlos, que conducía el propio William decorado con en cualquier mítica película americana, con globos y el “Just Wed”. Un detalle muy divertido, moderno y original.
>
Uno de los secretos que toda novia quiere tener el día de suboda es el vestido, el peinado, joyas… que lucirá ese día tan especial. Laexpectación creada con la elección de Catherine Middleton, duquesa de Cambridge, para su boda era máxima.Había una gran variedad de apuestas sobre el color del vestido, el tipo devestido, perlo recogido o suelto, la tiara que llevaría, estilo velo…Y como nopodía ser de otra forma lo que más impactó ayer fue el momento de ver a lanovia a la llegada de >Y continuamos con las invitadas a la primera parte de la boda. Todos sabréis ya que ha habido dos celebraciones el lunched después de la ceremonia y a la noche la cena de gala. Pero ahora nos vamos a centrar en otras invitadas que han asistido a la ceremonia religiosa.
Nuestra Reina Sofía muy elegante, apropiada y favorecida. Ella siempre va muy correcta dentro de su estilo, en esta ocasión con un conjunto en tonos lilas y complementos plateados y malva, acompañada por los Príncipes de Asturias.
Isabel II, que decir de ella, que va de ella misma, de reina. Un look muy particular, atrevida eligiendo ese color amarillo. Ella en si misma es un estilo y creo que poco más se puede decir.
Muy elegante y atrevida, Tara Palmer-Tomkinson, amiga de los príncipes de Gales. Con un look muy arriesgado en azul klein pero con mucha personalidad. El vestido me parece exquisito.
Otra de las mujeres más elegantes fue Zara Philips, segunda y única hija de la princesa Ana. El abrigo y tocado a juegos son fabulosos me encanta, un look muy correcto.
Las dos perfectas para mi gusto.
Samantha Cameron, esposa del primer ministro David Cameron, con un vestido aguamarina de Burberry, muy sobria pero atrevida a la vez, optó por llevar unos adornos en el pelo y prescindir de la pamela o tocado impuesto por el protocolo.
Miriam González, esposa del viceprimer ministro Nick Clegg, la española optó por un extravagante look. Vestido de tul con topitos negros de Miguel de Palacio y con un original y llamativo tocado.
Estas dos no se por donde cogerlas, son de la máxima “todo lo que tengo me pongo”. Yo las veo más con un look de Ascott que para una boda. Demasiado excesivas y llamativas, con unos tocados que me parecen horribles. La princesa Beatriz todavía se salva con el abriguito en rosa empolvado, pero su hermana, Eugenia de York no se salva nada. El cuerpo le queda feo, demasiado ajustado y la falda la marca más curvas de las que tiene. Sin duda una muy mala elección.
La princesa Ana de Inglaterra con un primaveral abrigo y vestido en tonos violetas, con un tocado a juego. Muy elegante.
Por su parte la reina Margarita de Dinamarca con un vestido en tonos azules, que la verdad ni fu ni fa.
Marie Chantal Miller con su marido Pablo de Grecia, siempre me fascina verla, elige looks muy acertados y elegantes. Me encanta esta chica lo reconozco. En esta ocasión la veo perfecta. Apostó por un vestido-abrigo (por las fotos no puedo ver exactamente que lleva) en tono gris perla azulado, precioso, con tocado a juego con tres rosas fabuloso. Creo que como siempre, elegante.
Matilde de Bélgica con un diseño de Armani Privé azul petróleo con pamela a juego. Muy correcta y acertada.
Seguro que me dejo a alguna invitada, pero la verdad que me está costando bastante encontrar fotos de todas ellas. Hoy me compraré las revistas de rigor para poder ver de cerca los detalles y anécdotas. En breves la entrada especial para los novios y sobre el vestido. Espero vuestras opiniones, siempre son muy interesantes. ¡Gracias!

































>