Para mí ha sido como un sueño y necesitaba compartirlo. Llegué a Getaria con una invitación muy especial, acudir al museo del gran diseñador Cristóbal Balenciaga. Una cita exclusiva y única. Me recibieron de forma muy amable y cariñosa conmigo, el trato fue excelente. Yo lo viví como si fuera un desfile exclusivo, un sueño. Como sabréis los desfiles tienen un tema y un título, en este caso se trata de un desfile con piezas únicas y míticas haciendo un repaso de la extensa carrera de Balenciaga.
Gracias a este desfile podemos conocer y adentrarnos en su desarrollo personal y profesional, nos hacemos una idea de cómo era este gran arquitecto de la moda. Pero antes de que de comienzo el desfile vemos un documental sobre la vida de Balenciaga que nos ayuda, si se puede, a coger más ganas de ver la colección.
La luz se vuelve tenue y empezamos a disfrutar de los primeros diseños que marcaron los comienzos de Balenciaga. Impresiona ver piezas de 1912, 1927, 1935…su historia y como empezamos a ver detalles que marcaran su carrera.
Cambiamos de luz y nos trasladamos a mediados de siglo XX para disfrutar de estos diseños con los que creó una nueva silueta femenina. Te sientes especial al tener delante tuyo piezas que lució una de las grandes de Hollywood, Grace Kelly.
Si en los desfiles actuales el cambio de música cambia el cambio sobre la pasarela, aquí lo marca la luz. Y con un nuevo cambio llegamos a una de mis partes preferidas los vestidos de cóctel con espectaculares y trabajados diseños. Te sientes especial al tener delante tuyo piezas que lució una de las grandes de Hollywood, Grace Kelly.
Después llega la noche donde la creatividad de Balenciaga no tiene límites, juega con volúmenes y llamativos adornos que hacen que se conviertan en diseños exclusivos.
Para el final y cierre del desfile aparecen los vestidos de novia que marcaron su carrera y evolución hasta llegar al que es sin duda uno de sus diseños míticos, el vestido de novia de Fabiola de Bélgica.
Algo en lo que me gustó mucho poder ver es la cantidad de pequeños detalles y algunos de los complementos que Balenciaga utilizaba en sus looks.
Sin duda un sueño del que no quieres despertar. Durante toda la colección dejas volar la imaginación mientras te ves luciendo esos diseños tan espectaculares. Por si mi visita al museo me dejó con una impresión increíble y una sensación fabulosa, el pasear por las calles de Getaria no fue menos especial.
Y después de este día tan especial lleno de emociones aún había más, disfrutar de una noche de ensueño en uno de los mejores hoteles de Getaria, el Hotel Iturregui. Un lugar único, maravilloso en el que sientes que cada rincón es especial. Un hotel lleno de encanto y decorado con un gusto exquisito que te llena de tranquilidad exclusividad. No dejé de soñar hasta la mañana siguiente cuando me di cuenta que había vivido algo tan especial que me hacía ser una auténtica privilegiada.
Desde luego una experiencia maravillosa que invito a que disfrutéis a los amantes de la moda, el arte y el buen gusto. Gracias a todas las personas que me han permitido vivir este sueño y hacerlo realidad.







































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