Lanvin es mi debilidad. Y ayer con su colección para la primavera verano 2013 me volvió a enamorar una vez más. Alber Elbaz, que está celebrando sus 10 años en la firma, presentó una colección con la que se reafirma en su estilo y deja claro sus claves: sofisticación, elegancia y feminidad.
Empezó su desfile con un claro homenaje al esmoquin femenino, pero con un aire diferente. Un patronaje muy femenino, con muchos escotes, solapas y bolsillos.
Para el día apuesta por el mix blanco y negro, para vestidos y trajes. Vestidos drapeados e incluso algún bodie, el toque brillante viene de la mano de los collares y cinturones en metal.
Mucha importancia al volumen en los hombros, pero de manera muy sútil.
Una prenda estrella, el jumpsuit que vuelve con mucha fuerza para la próxima temporada.
Y poco a poco aparecen vestidos de cóctel con algo de color. Piezas muy sensuales con escotes en v, asimétricos o rectos, en satén y seda. Sin olvidar el detalle fetiche de Elbaz, los lazos.
Las combinaciones de colores a los que nos tiene acostumbrados, ocre, coral, vino, turques, fucsia… Cortes más esctructurados.
Una colección maravillosa que ha vuelto a afirmar el buen gusto de Elbaz por la moda y el patronaje. ¿Qué os parece a vosotras? ¿Os convence?
Fotos: GoRunway




























>